viernes, 15 de mayo de 2015

El gran engaño de las ecoaldeas New Age, hay un lado oscuro en todo.

Sere directo!!

Una ecoaldea no sirve de nada, son sectas , sobre todo sus lideres que se autocoronan como maestros espirituales..es gracioso.

Un ejemplo que me he encontrado es la escuela de chrisgaia ( ¿? ) aquí con su logotipo, el ojo de horus. http://www.emiliofiel.com


¿Que tendrá que ver la pesadez del ojo de horus, ese que se ha puesto de moda por los "illuminati", con Gaia y una ecoaldea? por favor...

Por otro lado esos mega espirituales que no paran de dar la tabarra con gaia o el dios y la diosa no llegan a mas en sus estudios ni investigaciones, por ejempo biblicas, teologia, etc..sino que son simples new age, aunque viendo lo del ojito del egipcio ya huele a peña rara, o que aspiran a ser otros iluminados...o bueno, también podría ser que el fulano que diriga X ecoaldea se maneje en asuntos turbios ( que es lo que yo creo )





Y ahora viene lo ironico, en próximos posts comentare sobre mi idea de crear una micro mini ALDEA ( lo de ECO sobra ) ya que si estas en aldea por narices estas en ECO ambiente..han puesto esta palabra  de moda como si el campo fuera una nueva ciencia E INCLUSO CREO QUE NI ELLOS MISMOS AMAN LA NATURALEZA.


Así que a todos esos hippies que tienen buena voluntad..no os dejeis engañar hombre!



Saludos a todos los que leeis :)




Chanchulleros que intentan hacer negocio con la repoblacion. Si buscas ser rural no pidas información y agarra el coche!

Buenas, pues resulta que hoy si me gustarñia comentar algo que veo y se repite en ciertas paginas especialmente de Facebook.

Son muchas las personas que desesperadas y por fuerza ahora pues ahora si les interesa vivir en un pueblo abandonado a reformar, a otras como yo es por pura necesidad de estar en el campo como asturiano que soy, aunque gaste mucho tiempo de mi vida ( y gasto ) en asuntos mundanos y ciudadanos..pero bueno ese no es el tema.

El tema es que la mayoria de paginas en facebook del tipo " repoblacion de pueblos" son vistos por las personas neofitas en la busqueda como autenticas webs de referencia y piensan que entrar en una ecoaldea es como la parada del bus...y claro no es asi.

Al cabo de tantos likes en estas paginas sus administradores aprovechan para promocionar y vender sus cositas, sus trapicheos ..e incluso alguno de ellos como pseudo.administradores..asi con toda la cara!..y la gracia es que ni siquiera es gente de asturias..si hay alguno que son de barcelona especialmente, especulando virtualmente y sin ser nadie en nuestros pueblinos..aunque realmente eso no les sirve de nada, al menos economicamente ya que al fin y al cabo solo ellos se venden como "administradores"...de hecho este post ye una chorrada, pero ahí lo dejo..

Mi consejo es a toda esa gente que quiere venirse a la gran Asturias es que investiguen por otros lados y que viajen y hagan sus rutas ya que tarde o temprano es posible que encontrareis un lugar para vosotros

Yo mismo siendo de Asturias me encuentro en rutas y localizando lugares. Si alquien quiere contactarme puede escribirme a pueblosasturiasmagica@gmail.com

Saludos!

jueves, 14 de mayo de 2015

Ocupación rural

Dentro del llamado movimiento okupa existe una vertiente menos conocida orientada a la ocupación de propiedades rurales abandonadas. Este movimiento tiene sus orígenes en el neorruralismo europeo de los años de 1960 y 1970, pero es en los años de 1980 cuando empezamos a encontrar casos de ocupación rural en España.
Las ocupaciones rurales se hacen generalmente en terrenos estatales, porque los resortes de la administración pública son más lentos y pueden pasar años antes de que se tomen medidas, pero también porque existe la posibilidad de que finalmente podamos pedir una concesión del pueblo ocupado, comprometiéndonos a rehabilitar las viviendas respetando el estilo y materiales originales, como ha ocurrido en Aineto, Artosilla e Ibort, en Huesca.
Aunque es tan ilegal ocupar una propiedad pública, como una privada, desde el punto de vista ético son cosas muy distintas. Los pueblos abandonados propiedad del Estado fueron expropiados en su momento en nombre del “bien común” y no están proporcionando ninguna utilidad a la sociedad. Es, en todo caso, el okupa quien está prestando un servicio, invirtiendo su dinero y esfuerzo en rehabilitar aldeas que son un bien público y que, de otra forma, terminarían desapareciendo.
Aunque desde 1996 la ocupación de lugares abandonados está tipificada como delito de usurpación en el código penal, los juzgados suelen considerar resuelta la cuestión con el desalojo de la propiedad ocupada, archivando la causa a continuación. Es decir, que casi nunca se han dictado las condenas previstas legalmente por el delito de usurpación, menos aún tratándose de pueblos completamente deshabitados y sin ninguna función social.
Muchas ecoaldeas hoy consolidadas iniciaron su desarrollo partiendo de ocupaciones realizadas hace veinte años y, con ello, han demostrado que es una opción viable a tener en cuenta a la hora de asentarse en el medio rural en caso de no dsiponer del dinero suficiente para comprar una propiedad.
Para optar por esta solución hay que estar dispuesto a vivir con cierta incertidumbre porque, de hecho, la única certeza que tendremos es que, probablemente, nunca seremos propietarios de la casa que habitemos. A cambio, podremos dedicar nuestro dinero únicamente a acondicionar la vivienda y a hacer mejoras que de cualquier forma serían necesarias.
Un proyecto de este tipo no debemos pensarlo con mentalidad de propietario, sino como si se tratase de un alquiler sin contrato. Es decir, prorratearemos el dinero invertido entre el número de meses que estimemos vivir allí. El resultado, seguramente, será una cifra ridícula si la comparamos con cualquier alquiler legal y, además, el tiempo siempre correrá a nuestro favor, algo muy positivo si queremos llegar a viejos.
+
De pueblos okupados, comunas hippy, ecoaldeas, neorurales o como se les quiera llamar, sé de cuatro por la zona de Laza-Vilar de Barrio. Ninguno de ellos viene en las “listas oficiales” de pueblos ocupados, y es muy difícil localizarlos si no te acompañan. De hecho, el último, ni sabía de él y lo encontré de casualidad mientras paseaba por la montaña. Y mejor así, cuanto menos gente sepa que están ahí, menos problemas tendrán. Sé de otro aquí cerca, a orillas del Lérez, pero nunca lo he localizado (tampoco nunca me he puesto, la verdad).
También alguna peña que, en vez de en una pequeña comunidad, vive una casa aislada. Así recuerdo dos casos curiosos.
Uno en Francia, en la Auvernia, donde encontramos a un fulano que había restaurado una antigua estación de tren (ignoro el régimen de propiedad) que había quedado abandonada al cerrarse las vías. Especialmente curioso era el invento que tenía para desplazarse: había adaptado una chiva (Citroën 2CV) a los raíles del tren, y de esta forma (marcha adelante y marcha atrás) podía llegar a otros apeaderos abandonados rápidamente. Creo que puse una foto del invento hace tiempo…sí, aquí está.
Y luego el duende de Laza (su nombre de pila es José), un cincuentón de barbas hasta las rodillas que vive solo en medio de la sierra. Una persona absolutamente asombrosa. Compró hace ya bastantes años una enorme extensión de terreno por 10 talegos (era peña casi pelada en medio de la nada, el puto culo del mundo) y, con el tiempo (y cagallón a cagallón, como nos contaba) fue haciendo tierra fértil donde plantó de todo. Frutales, un par de huertas y un terrenito de maría (que le había dado no pocos quebraderos de cabeza con los picolos). Llegar a su casa es increíblemente difícil si él mismo no te dirige, incluso alguna vez he intentado llegar y he acabado perdiéndome en la red de veredas, incluso habiendo estado otras veces. Su casa es una choza de lascas de lousa (pizarra, muy abundante en esas montañas) hecha por él mismo. Más bien una guarida, en que la parte más alta no permite estar más que de rodillas. Pasar las terribles noches de invierno ahí dentro debe ser duro. Me contaba que su casa le había costado veinte duros. Se partía el culo él mismo (supongo que por la cara que debía poner) y luego me explicó que era lo que le había costado una caja de puntas (clavos). El resto eran materiales que había recogido del entorno.
La última vez que le vi, ya hace años, estaba construyéndose otra casa aneja. ¿Quién dice que no se empieza una casa por el tejado? Me comentaba risueño. Me llevó a verla y es cierto. Aprovechando el alero de una roca, lo había prolongado con una estructura de maderas y lascas de piedra para hacer un tejado. Ahora tocaba apilar piedras para hacer las paredes. Al menos, en ella, sí que podrías estar de pie.
Curioso personaje, siempre he tenido por él un gran respeto.
Los de las comunas no, esos son unos dandys en comparación con este fulano. Placas fotovoltaicas, agua corriente, casas bien reabilitadas…se lo tienen todo muy bien montado.
Luego conocí a otro chaval, que decía que iban a hacer lo propio con una aldea despoblada por Trevinca. Entre sus burradas (estaba muy pillao), decía que quería construir una catapulta. ¿Se pondría a cazar jabalíes con ella? ¿Atacaría las aldeas vecinas? Estaba muy mal, pero es este tipo de personas con las que merece la pena relacionarse. Porque la gente es cada vez más aburrida, monótona, remilgada y predecible.
Aps! Que estaba tratando sobre el tema de la okupación de pueblos, un par de enlaces más:
– Okupación rural
– Neoruralismo y okupación rural

Mitos de Asturias. NUESTROS DUENDES


"Asturias es, sin disputa, la región española más rica en leyendas y mitos. En ninguna otra ha perdurado más que en ellas las creencias precristianas".
Mario Roso de Luna, teósofo.
Anécdota: En el castro de Tebongo (Cangas del Narcea) en una gran piedra se leía: “Dichoso sería el que la vuelta me día”; tras mucho esfuerzo y al darle la vuelta apareció en la piedra otra inscripción que decía: “Gracias a Dios alabáu, que ya toi del outru llau”........

Asturias es una región con una mitología muy rica, algunos son de procedencia precristiana y otros de creación o idealización más o menos literaria.
El mito, lejos de ser un ocioso quehacer mental, constituye un ingrediente vital de la relación práctica del hombre con su entorno desde los tiempos más antiguos, y tiene su apoyatura en la fe, que se fundamenta en la credibilidad de actos reales o supuestos.
Los mitos que aquí se citan y se comentan
(para acceder a cada uno hay que pinchar en él) son :
El Trasgu,
La Atalaya
la Ayalga,
los Espumeros
el Sumiciu,
el Mufosu..Mouros...
Una Noche Mágica. La Noche de San Juan
No hay pueblo en Cangas del Narcea en  donde la tradición oral no haya dejado noticias sobre grandes tesoros ocultos por los moros, cuya busca aportaba pucheros  llenos de oro.  Su narración estimulaban la creencia en las liendas o chalgas, y la codicia de los chalgueiros, siendo los recintos castreños y las minas, puntos señalados por la tradición oral, como depósito de tesoros enterrados.

El Guirria, personaje que toma las calles de San Juan de Beleño (Asturias oriental) cada primero de enero. No es San Juan de Beleño el único lugar en que se celebra este festejo antiquísimo. Los guirrios, zamarrones, sidros, etcétera, eran habituales en las aldeas y «caleyas» asturianas entre Navidad y Carnaval, pero se fueron extinguiendo, al tiempo que el mundo rural se desvanecería: el guirria de Beleño es un extraño y feliz caso de supervivencia. 
En el valle de Iguña, en la montaña santanderina, se celebra la fiesta de la Vijanera o Viejanera el día de Reyes, que Julio Caro Baroja considera «muy semejante a la de los guirrios», dentro de lo que se pudieran denominar «danzas salvajes». 
En el libro «Crónicas del poniente castellano», de Avelino Hernández, Miguel Manzano e Ignacio San, se describe de una fiesta de invierno, celebrado en Riofrío, en la cuenca de Alisle en la que, por una parte, participan personajes llamados los Diablos, que ejecutan labores que recuerdan a las del guirria (van cubiertos de pieles de animales, bailan con todas las bailadoras, dan saltos sirviéndose de pértigas, etcétera) y por otra, unos personajes fijos (el Galán, la Madama, el del Tambor, y dentro de otra facción llamada de los Filandorros, el Molacillo, el Ciego, la Gitana y la Filandorra), que parecen sacados de una «comedia de sidros». Estos personajes representan un drama, siempre el mismo, en el que intervienen los Diablos o Carochos, con sus máscaras y cencerros. 
En esto se diferencian de la fiesta de Beleño, donde el guirria va por su lado y los aguinalderos por el suyo, sin mezclarse
Los mitos asturianos se diferencian de los de otras culturas por:
1.- Ser poco agresivos y bondadosos, excepto la Güestia, cuya violencia se deriva de unas circunstancias reales.
2.- Habitar en el medio rural.

Hay numerosa bibliografía que hace referencia a la mitología asturiana, destacando entre ella :
Gumersindo Laverde (1879) "La ilustración Gallega y Asturiana".
Aurelio de Llano Roza (1.922) "Del folklore asturiano. Mitos, supersticiones, costumbres".
Julio Caro Baroja (1.941) "Ensayos de mitología popular".
Luciano Castañón (1.976) "Supersticiones y creencias de Asturias".
Carlos Rubiera Tuya (1981) "La cultura asturiana: Presente y perspectivas".


El bosque encantado de Beyu Pen de Amieva

Paseo entre la Mitología Asturiana de Amieva . La oficina de turismo de Amieva, abierta por los alumnos del taller de empleo de la mancomunidad pequeña (Amieva, Cangas de Onís, Onís y Ponga) ofrece paseos guiados gratuitos por el bosque de Beyu Pen los viernes, sábados y domingos en la temporada de invierno.
 Las salidas se realizan a las doce de la mañana desde la caseta de información del Parque Nacional. El paseo dura alrededor de una hora y media.
 Además de disfrutar de la naturaleza el visitante podrá disfrutar de los seres mitológicos que alberga el bosque. Se trata de una ruta de senderismo que conecta el Camín de la Reina con el pueblo de Pen y discurre a lo largo del arroyo El Regatu, por un bosque de castaños en el que el caminante se encontrará con algunos de los personajes más emblemáticos de la mitología asturiana (El Diañu Burlónla Guaxael Nuberu/Ñuberu , El Busgosu...), creados por la naturaleza (rocas, troncos de árboles), a la que ha echado una mano, discretamente, el hombre, el artista gijonés Julián Bravo. Se trata de un bosque de vegetación donde el río se precipita en una cascada, que en invierno es espectacular, y crea formaciones caprichosas, dándole ese carácter misterioso y de encantamiento que la ruta pretende transmitir.
 Aparece por ejemplo El Busgosu, que va cubierto de musgo por los bosques y las cuevas. También están las llavanderas, mujeres viejas y arrugadas que lavan en ríos por la noche; no les gusta que las miren y a veces ayudan a apagar incendios desviando ríos.
 No faltan El Diañu Burlón, que no tiene figura propia y es mitad animal, mitad hombre. Es más bromista que maligno. Y de paseo por Beyu Pen también aparece el Ñuberu, que viaja con la nube,descargando tormentas con rayos.
También se hace presente en tierra, siendo sus recursos psicológicos las fuerzas controlables de la Naturaleza. (8 noviembre 2.011).

El «bosque encantado» de Amieva . Ofrecerá un itinerario a través del cual el paseante se introducirá en plena naturaleza, acompañado de los seres propios de la mitología asturiana que estarán presentes durante la ruta.
«Aún no sabemos de qué material serán los personajes, pero sí tenemos claro que no estamos pensando en grandes esculturas, ni nada parecido. Serán personajes de un tamaño y material que permitan fusionarse con el entorno y no distorsionar la belleza natural de la zona».
Xanas, trasgus y el conocido cuélebre serán algunos de los personajes que poblarán el «bosque encantado» de Amieva. «Con los 16.000 euros procederemos a limpiar todo el trazado y, ahora, junto con el Ayuntamiento, buscamos más financiación por otras vías para lograr hacer la segunda fase que será el diseño de las figuras», explicó la presidenta del colectivo.
Este itinerario discurrirá por la localidad de Tramesagües y hasta el centro de interpretación del Karst con el fin de ofrecer al visitante un recorrido completo por el concejo amievense.
El Ayuntamiento y la asociación cultural local esperan lograr materializar la iniciativa para el verano. «Lo intentaremos.
Creo que el «bosque encantado» es un proyecto muy interesante que logrará sacar partido y mostrar la belleza natural de Amieva», apostilla Álvarez.
El centro de interpretación del Karst de Amieva,  abrirá sus puertas en las próximas semanas. Así, lo anunció ayer, alcalde de Amieva. «La obra está terminada y la apertura del equipamiento sólo está pendiente de retoques en sus contenidos», apuntó García.
El centro recoge a través de paneles explicativos las formaciones karsticas de los Picos de Europa y un hábitat rupestre, informa, B. MORÁN (7 enero 2.009).

NOTICIAS ENCANTADAS

La Casa de Piedra de Colombres (Ribadedeva) es hoy sede de una singular fiesta infantil, en la que serán protagonistas las brujas y espíritus como la Güestia o el Pesadiellu.
Tras la conmemoración de Haloween,  Ribadedeva ha decidido recoger el testigo con una fiesta  en la que las brujas, la Güestia y el Pesadiellu serán algunos de los protagonistas de una tarde y una noche en las que todo se ha preparado para que pequeños y grandes se lo pasen de miedo.
Todo comenzará en la Casa Municipal de Cultura de Colombres, conocida como «Casa de Piedra», a partir de las cuatro y media de la tarde para los pequeños de hasta 7 años. Para los mayores  la actividad comenzará con el ocaso del sol, a partir de las 19,30 horas. 
La propuesta incluye proyecciones, juegos, narración de historias de miedo, y otras actividades que se completarán con una merienda-cena que pondrá fina a la jornada lúdica. 
Dentro de la actividad se incluirán, como en anteriores ocasiones, historias sobre los personajes de la mitología asturiana vinculados con la otra vida, como el demonio (diañu burllón) o espíritus como la Güestia o el Pesadiellu.
Para conseguir una mayor ambientación, la Casa de Piedra está siendo decorada como en años anteriores de manera lóbrega que promete estar repleta de sustos y emociones intensas.
La actividad está organizada por el centro cultural ribadevense, con la colaboración de los integrantes de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del centro escolar del concejo  (9 noviembre 2.012).

El «estilo Quirós»: mitos y leyendas en los hórreos del concejo  . El recorrido comienza, de Norte a Sur, en el pueblo de Aciera, pasando luego a Bermiego, que con 32 hórreos y dos paneras, presenta uno de los grupos mas numerosos de hórreos del concejo. Sigue en Casares, Villar de Salcedo, Cuañana, Cinfuegos y Rodiles.
Historias, leyendas y tradiciones aparecen representadas en las maderas de los hórreos quirosanos desde hace varios siglos.
 Un cuélebre y un cuervo, ambos animales sagrados y protectores en la cultura popular asturiana, aparecen decorando los hórreos quirosanos junto con símbolos solares, lunares, flores y todo un universo de figuras geométricas con distinta simbología.
 Aunque comparten abundantes elementos comunes y múltiples influencias, los hórreos quirosanos presentan suficientes rasgos específicos en las decoraciones de la zona como para hablar de un estilo propio, «estilo Quirós» o al menos como para subdividir el estilo villaviciosa en dos subestilos, según la investigadora, Amparo García.

Un folleto editado por el Museo Etnográfico de Quirós selecciona los diez hórreos más significativos para un recorrido cultural. Historia y arte.
 La riqueza pictórica de los hórreos ha pasado inadvertida en la mayor parte de los casos. Con esta publicación, Quirós quiere resaltar y poner en valor las históricas pinturas. Todo comenzó en el año 2005, cuando el centro museístico realizó un estudio de investigación sobre el estado y valor de los hórreos y paneras del concejo.
 La conclusión más destacada fue la gran riqueza decorativa de dichas construcciones agrícolas. El historiador quirosano Fidel A. García realizó un trabajo  durante varios meses recorrió todos los pueblos del municipio para censar y catalogar los hórreos.
 Deja constancia de la existencia de 326 hórreos y 37 paneras en once parroquias, todos del estilo Villaviciosa, que se desarrolló desde finales del siglo XV y a lo largo de todo el siglo XVI.
Se caracteriza por su decoración pintada, mostrándose motivos geométricos y figuras humanas, en menor medida, animales.
Se llevó a cabo un catálogo fotográfico de los hórreos más interesantes. Y también un estudio y reproducción a escala real de algunos de los dibujos y pinturas con mayor valor.
Todo ello complementado con un análisis de las pinturas realizado por Amparo García. Con todo ello se busca la exactitud y conservación de ese patrimonio para una futura restauración (27 de abril 2.010).
En el concejo quirosano predomina más la decoración pictórica que las tallas en las paredes del hórreo. La mayoría de las pinturas pueden datarse en los siglos XVI y XVII. Símbolos mágicos y protectores y escaso reflejo religioso. Artistas anónimos que plasmaron las supersticiones y temores de una sociedad agrícola y ganadera muy cerrada en sí misma. 
La decoración es armoniosa, estilizada y elegante, según A. García. «Existe una gran precisión en el trazo por el uso de plantillas». Destaca también la uniformidad decorativa, el predominio del color blanco como tono base aportando ligereza a la composición. El acabado mediante una trama negra, rebordes y otros detalles aportan elegancia a todo el dibujo.
El método usado era aplicar una pintura blanca de base sobre la madera. Los colores más usados eran básicos como el rojo y el negro. Las pinturas se fabricaban con los materiales más cercanos como el hierro que daba el aspecto rojizo o el negro que era una mezcla de hollín y grasa animal para darle consistencia frente a los elementos climatológicos. 
Se hicieron distintos tipos de análisis (organoléptico, con microscopio electrónico, un análisis espectrométrico y cromatográfico). Estas pruebas revelaron la presencia de plomo en el pigmento blanco llamado «blanco de plomo o albayalde».
El calcio y el azufre aparecen mezclados en el «yeso mate» con cola animal. En el color negro aparece el silicio. 
Este tono se lograba con la combustión de aceites, maderas, carbón o huesos. Luego el maestro pintor aplicaba unas plantillas para las figuras geométricas mientras que las de carácter animal o humano dejaban más libertad en la creación, obra probablemente de un solo artesano o un taller. 
La totalidad de figuras y símbolos tenían una relación con influencias mágicas, protectoras o buscaban contar una historia, asuntos muy relacionados con la decoración de los templos románicos como el de San Pedro de Arrojo
Muchas de las decoraciones de esta iglesia fueron trasladadas a las pinturas de los hórreos. Aparecen animales protectores de la construcción y lo que en ella se guarda como los cuélebres y los cuervos.
Las grandes serpientes aladas y los córvidos tenían mejor fama en la época en que fueron pintados que siglos más tarde. También se pueden contemplar felinos, lobos y caballos. Estos últimos entroncan con la devoción de raíz céltica hacia los equinos o según otras interpretaciones de la muerte cuando el animal aparece sin jinete.
Figuras antropomórficas también están representadas en las maderas de castaño y roble. En Aciera aparecieron en un hórreo personajes armados de picas y escudos medievales y vestidos con calzas negras y tocados con casquetes semiesféricos.

En Cuañana, en tres de las caras de otro, se relata una historia de hombres a caballo luchando. Boca abierta y ojos expresivos reflejan la dureza de la lucha. 
Los animales engalanados con corazas medievales. En otra escena parece insinuar una emboscada con el reflejo de la sorpresa en el rostro de una figura y una tercera figura escondida. Ésta podría interpretarse que es el ordenante del asesinato o un testigo.
La siguiente es una cara satisfecha con una lanza o un mosquetón. Otra figura refleja una cara ancha y redonda que se supone que es una imagen de la clase alta, más lozana y bien alimentada, tocada con una corona. También podía representar el año lunar.

son también imágenes solares y astrales muy El carácter protector y mágico viene dado también en las flores hexapétalas también llamadas «tornavaqueros» que florecían en época de otoño y son un símbolo solar. Los trisqueles y radiales repetidas en toda la cultura del área céltica atlántica. La roseta o «flor galana» es un motivo funerario como solarización del difunto. 
Es destacable un hórreo en Cinfuegos que es uno de los más importantes de Asturias en cuanto a decoración. Presenta hasta ocho decoraciones diferentes, dos por cada cara. La cabeza de un liño en Rodiles es el único caso de tallas antropomorfas en la zona. Una puerta tallada en Cuañana también es muy relevante.

Según Amparo García, «estos hórreos y paneras estudiados son poseedores de un magnífico muestrario decorativo que nos acerca a un Quirós del Medioevo, sus costumbres, sus miedos, sus influencias e historias, reflejadas mediante trazos en los liños y colondras de estos vestigios aun vivos de nuestra historia».

La conclusión incide en la ignorancia e insensibilidad actual hacia este tipo de arte popular. El envejecimiento y la escasez de la población rural provocan el abandono y deterioro de este legado artístico que se perderá con el paso de las próximas décadas.  El hórreo, como uno de los símbolos de Asturias, necesita una mayor protección, ayuda y conocimiento como legado para generaciones futuras.

 
El VII Encuentro de escritores y periodistas de viajes recorrió el Camín Encantáu del valle de Ardisana. El hilo conductor de esta edición 2007 del Encuentro de una treintena de escritores y periodistas está siendo la mitología.
«Los mitos y leyendas en los viajes imaginarios» 
es el título exacto para un encuentro que ayer discurrió por una senda, sin duda, de lo más evocadora, visitaron el palacio de Partarríu, uno de los decorados principales de la exitosa película «El orfanato», obra del director Juan Antonio Bayona. 
El programa  incluyó una conferencia en Llanes, sobre los mitos en los viajes imaginarios a cargo del escritor e investigador Jesús Callejo (18 noviembre 2007).

miércoles, 13 de mayo de 2015

Subida Al Monte Llambrion ( Mochileros)

Os dejo con uno capitulillo de Mochileros "Subida al monte Llambrion". 





Listado de pueblos abandonados en Asturias ( parte 1 )



Estoy recopilando la mayor lista pòsible de pueblos semiabandonados y abandonados de Asturias, en vista de que no he visto un sitio donde ofrezcan un listado completo de pueblos con posibilidad de rehabilitar y revivir. Esta lista la hago para uso personal pero no me importa compartirla con vosotros ya que al fin y al cabo he sacado la información de pueblosdeasturias.es basandome en el numero de habitantes que quedan en cada pueblo.

En esta lista los pueblos ya se encuentran sin sus gentes y otros como mucho aún conservan 1 o 2 personas.





http://www.pueblosdeasturias.es/amieva/sebarga/berduceu
http://www.pueblosdeasturias.es/amieva/mian/jumoriu
http://www.pueblosdeasturias.es/belmonte-de-miranda/belmonte/pascual
http://www.pueblosdeasturias.es/bimenes/suares/argamoso
http://www.pueblosdeasturias.es/bimenes/san-julian/branuca-la
http://www.pueblosdeasturias.es/bimenes/san-julian/branuca-la
http://www.pueblosdeasturias.es/bimenes/suares/canales
http://www.pueblosdeasturias.es/bimenes/san-julian/san-miguel
http://www.pueblosdeasturias.es/bimenes/san-julian/casa-riba
http://www.pueblosdeasturias.es/villaviciosa/bedrinana/riega-la
http://www.pueblosdeasturias.es/villaviciosa/carda/miares
http://www.pueblosdeasturias.es/villaviciosa/coru/caminos-los
http://www.pueblosdeasturias.es/villaviciosa/llugas
http://www.pueblosdeasturias.es/villaviciosa/madalena-la/sienra-la
http://www.pueblosdeasturias.es/villaviciosa/miravalles/samartin
http://www.pueblosdeasturias.es/villaviciosa/miravalles/barrosa-la
http://www.pueblosdeasturias.es/villaviciosa/nievares/argayada-l
http://www.pueblosdeasturias.es/villaviciosa/nievares/pinera
http://www.pueblosdeasturias.es/villaviciosa/amandi/gordinayu
http://www.pueblosdeasturias.es/villaviciosa/priesca/maniel
http://www.pueblosdeasturias.es/villaviciosa/priesca/fongabin
http://www.pueblosdeasturias.es/villaviciosa/priesca/cotaraxa-la
http://www.pueblosdeasturias.es/villaviciosa/rozaes/conceyeru
http://www.pueblosdeasturias.es/belmonte-de-miranda/aguera/bazales-los
http://www.pueblosdeasturias.es/belmonte-de-miranda/almurfe/casilla-la
http://www.pueblosdeasturias.es/belmonte-de-miranda/aguera/castanera
http://www.pueblosdeasturias.es/belmonte-de-miranda/almurfe/almurfe
http://www.pueblosdeasturias.es/belmonte-de-miranda/aguera/bazales-los
http://www.pueblosdeasturias.es/belmonte-de-miranda/san-martin-de-ondes/cerezales-los
http://www.pueblosdeasturias.es/belmonte-de-miranda/belmonte/coladiello
http://www.pueblosdeasturias.es/belmonte-de-miranda/belmonte/faidiello
http://www.pueblosdeasturias.es/belmonte-de-miranda/leiguarda/forniella-la
http://www.pueblosdeasturias.es/belmonte-de-miranda/belmonte/montescuso
http://www.pueblosdeasturias.es/belmonte-de-miranda/san-martin-de-ondes/ondes
http://www.pueblosdeasturias.es/belmonte-de-miranda/belmonte/pascual
http://www.pueblosdeasturias.es/belmonte-de-miranda/aguera/quintanal
http://www.pueblosdeasturias.es/belmonte-de-miranda/belmonte/tiblos
http://www.pueblosdeasturias.es/belmonte-de-miranda/aguera/villar-de-zuepos
http://www.pueblosdeasturias.es/mieres/turon/ablanedo hoot
http://www.pueblosdeasturias.es/mieres/turon/candanal-el
http://www.pueblosdeasturias.es/mieres/turon/fuexo-de-abajo
http://www.pueblosdeasturias.es/mieres/turon/corrales-los
http://www.pueblosdeasturias.es/mieres/turon/castaneri
http://www.pueblosdeasturias.es/boal/rozadas/cabana-de-ouria
http://www.pueblosdeasturias.es/boal/serandinas/cabanas-trabazas
http://www.pueblosdeasturias.es/boal/serandinas/mezana
http://www.pueblosdeasturias.es/boal/rozadas/ransal
http://www.pueblosdeasturias.es/boal/castrillon/rebollal-el
http://www.pueblosdeasturias.es/boal/boal/riomayor

El grimorio de San Cipriano

Un grimorio es un libro que recoje una serie de rituales que podríamos denominar "magia negra", es uno de los mas populares entre brujos y bruhas ya que recoje la esencia de la magia Asturiana y Gallega.

Es interesante leerlo pero recomiendo no jugar con sus recetas magicas, ya que evidentemente trata de pactos demoniacos, aunque hay información que siempre me gusta conocer.

Parece que no hay testimonios de gente que se hiciera rica gracias al Ciprianillo, aunque seguramente lo que pasó fue que, quienes se hicieron ricos por estos medios, lo mantuvieron en silencio para evitar robos, como pasa hoy en día con los ganadores de la lotería. Sin embargo muchos de los inicialmente felices poseedores del libro, después no lo fueron tanto, ya que agotaron capital y salud buscando los magníficos tesoros prometidos. Esto fue especialmente cierto en Galicia, donde abundaron los casos de gente que adquiría algún ejemplar, pagando grandes sumas de dinero que juntaban, a menudo, vendiendo toda su hacienda. El escritor e historiador orensano Vicente Risco relata en su trabajo “Los tesoros legendarios de Galicia” publicado en 1950 en la “Revista de Dialectología y Tradiciones Populares”, que en los años 20 y 30 del siglo XX se llegaba a pagar en Galicia 500 ptas. por un libro que adquirido en Portugal o Brasil podía valer 3 o 4 ptas. Toda esta especulación económica llevó al historiador gallego Bernardo Barreiro a publicar, en 1885, en su obra “Brujos y astrólogos de la Inquisición y el Libro de San Cipriano”, una versión muy parcial del mismo, con el fin de que toda la gente lo pudiera adquirir a un precio popular y vieran además lo absurdo de su contenido, destruyendo así su fama y que la gente dejara de buscar tesoros.

En Galicia circularon leyendas que situaban dicho libro en algún departamento reservado de la Biblioteca de la Universidad (según otros de la Catedral) de Santiago, donde se encontraba encadenado para que ningún incauto lo pudiera abrir y leer su contenido (y suponemos que para que el libro no pudiese escapar de allí). El propio Bernardo Barreiro cuenta que cuando estuvo trabajando en el Archivo de Simancas (Valladolid) iban hasta allí paisanos a pedirles una copia del famoso libro y que, ante la respuesta de que allí no se encontraba ningún Libro de San Cipriano, la gente se mostraba recelosa y era muy difícil de convencerles de ello, aunque se les dijera, incluso, por los propios empleados que si hubiera allí algún Ciprianillo, ellos ya serían ricos y no estarían trabajando en aquel sitio.

el libro de san cipriano



La figura de San Cipriano


El santo al que se le atribuye la redacción del libro es, San Cipriano de Antioquia, que vivió en el S. III D.C. (no tiene nada que ver con San Cipriano, Obispo de Cartago, con el que a menudo es confundido). El relato de la vida de San Cipriano más conocida (aunque ya hay citas en el s. IX) es la recogida en las diversas obras publicadas con el título de Flos Sanctorum (entre ellas la del padre jesuita Pedro de Ribadeneyra editada en Madrid 1599-1601). Según estos relatos, San Ci-priano nació en Antio-quía, entre Siria e Arabia; sus padres, idólatras y poseedores de grandes riquezas, lo destinaron, por sus cualidades, al culto de los falsos dioses. Fue hombre de gran cultura, viajó mucho (por Grecia, Egipto, la India y Caldea) y llegó a ser un profundo conocedor de las artes mágicas. A los treinta años se convierte al cristianismo, gracias a la predicación de Antipo, Obispo de Antioquía y por culpa de un episodio que le ocurrió: un joven llamado Aglaide se enamora de Justina y la pide en casamiento, que ella rechaza por estar consagrada a Jesucristo. Aglaide recurre a Cipriano para que Justina se rinda a sus deseos, lo que intenta con todas las artimañas posibles, sin resultado. Entonces Cipriano invoca a Lucifer para que le diga por qué son inútiles todos los sortilegios que hace a Justina, y Lucifer le responde que el Dios de los cristianos es el señor de todo lo creado, estando él también sujeto a su poder, de forma que no podía hacer nada contra quien hiciese el signo de la Cruz.
Entonces San Cipriano renegó de él y se convirtió al cristianismo, abandonando la práctica de la magia, no sin antes, según la tradición popular, recoger en un libro todos sus conocimientos mágicos. Posteriormente Cipriano y Justina llevaron una vida de oración y predicación del cristianismo, hasta que el juez Eutolmo los mandó al suplicio metiéndolos en tinas de pez ardiendo, de las que salieron ilesos. Ante semejante milagro, Atanasio, gran sacerdote pagano y discípulo anterior de Cipriano, creyendo que era un truco, se arrojó al tonel, y murió quemado en el acto. Cipriano y Justina fallecieron decapitados el 26 de Septiembre en los márgenes del río Gallo en la ciudad de Antioquia y sus reliquias fueron repartidas entre Roma (iglesia de San Juan de Letrán), Toulouse, y la catedral de León. La fama de San Cipriano como mágico se extendió por toda la cristiandad y pasó posteriormente a la memoria popular, poniéndolo al mismo nivel que otros famosos magos de la Antigüedad, como Simón el Mago o Salomón, a los que también se les atribuye la autoría de numerosos libros mágicos. Para darnos cuenta de la popularidad del santo y la vigencia de su leyenda, que fue transmitida de forma popular durante siglos hasta hace muy pocos años, basta con mencionar que circularon pliegos de cordel con su vida en verso.
A San Cipriano, además, se le hizo patrón de las artes mágicas, de los hechiceros y de las brujas, y su nombre estuvo vinculado a numerosas prácticas mágicas, tanto conjuros como oraciones, como atestigua la famosa Oración de San Cipriano, y que vale para protegerse de maleficios de cualquier tipo. Los estudiosos consideran asimismo la historia de San Cipriano como uno de los más directos antecedentes del desarrollo de la historia de otros magos famosos, como por ejemplo, Fausto, cuyos primeros relatos datan del s. XVI.

paranormal

En Cataluña la devoción al Santo debió ser muy popular ya que Palau cita ocho folletos publicados de la Oración de San Cipriano, a veces acompañada de la Oración a la Santa Cruz de Caravaca, escritos en catalán y en castellano. De estas obritas reproducimos la portada de la editada en Manresa, por la Sociedad Editorial Manresana.
El libro de San Cipriano y los libros de magia

El libro de San Cipriano se encuadra perfectamente en la categoría de los grimorios o libros de nigromancia, lo que significa que es un libro de magia ritual dedicado a la magia negra. Aunque gran parte del mismo se dedique a la magia blanca (curación de enfermos, etc.), lo cierto es que en todos ellos aparece, aunque sea una mínima parte de magia negra, lo que hace que caigan directamente en dicha categoría. Los límites entre magia negra y blanca son muy difusos y sujetos a numerosas discusiones. Para algunos ocultistas no existen ambas magias, sino solamente la Magia, igual que la Ciencia, que no es de por sí benefactora o dañina, sino que depende del uso que se haga de ella. Para otros la magia negra es toda magia que se haga en beneficio del mago y que coarte la libertad de otra persona o la perjudique (según este concepto la magia amorosa también podría ser magia negra) y, para conseguirlo, se invoca a espíritus infernales para ponerlos al servicio del nigromante.

La palabra grimorio es una palabra oscura de la que no se sabe muy bien su procedencia, para algunos es una palabra genuinamente española, de la que después derivaría la francesa grimoire, según otros es al revés, también se relaciona con la palabra gramática, grammaire, con la idea de un conjunto de reglas, en este caso mágicas. La palabra nigromancia, de la que se cree que derivó la de magia negra por confusión de términos, proviene del latín y éste a su vez de las palabras griegas Necros y Mantica, es decir, adivinación invocando a los muertos (como hacía Circe en la Odisea de Homero). En la Edad Media el término pasó a designar a la magia diabólica, ya que se creía que era imposible que los muertos volvieran a la vida mediante conjuros, sino que eran demonios los que acudían a la llamada, en forma humana o animando cuerpos de difuntos. La nigromancia está relacionada con la goetia o goecia que es la magia que se realiza invocando a espíritus malévolos o demoníacos, a diferencia de la teurgia que se practica invocando a ángeles o espíritus buenos.
Respecto al contenido, se articula en gran medida alrededor del concepto del pacto con potencias suprahumanas, tanto demoníacas como celestiales (in-fluenciado por la Cábala y la religión judía). Esta idea de pacto tiene una génesis culta que se difundió por Europa hacia el s. IX. Los grimorios, a menudo, se dividen en tres partes, la preparación del propio nigromante y de los utensilios mágicos (que implicaba muchas veces el empleo de materias primas muy difíciles de conseguir: partes de animales, metales preciosos, etc., construyéndolos en unas horas y días muy concretos) y la realización del círculo mágico para defenderse de las potestades que se invoquen (tanto en suelo como en telas) y, finalmente, la puesta en práctica del ritual y recetas mágicas para llevar a cabo (que a menudo tienen un contenido absurdo, lo que hizo que muchos ocultistas célebres afirmaran que dichas recetas eran alegóricas).
Richard Kieckhefer en su libro “La Magia en la Edad Media”, Colección Drakontos, Editorial Crítica, 1992, dice que los fines perseguidos en los grimorios son básicamente influir en las mentes y deseos de los demás (ya sean personas, animales o espíritus para que hagan o dejen de hacer algo), actuar sobre la naturaleza física de personas y animales para hacerles bien o mal, influir sobre las cosas, elementos del tiempo o contingencias inciertas del futuro y, por último, crear ilusiones, descubrir secretos o ver hechos pasados, presentes o futuros. Para ello se usa un elemento visual (círculos mágicos, talismanes, etc.), uno oral (la realización de conjuraciones, en éste se ordena al espíritu que haga algo, a diferencia de la oración en que sólo se pide), y uno de acción (realización de sacrificios, ofrendas, magia simpática, etc.).
Los grimorios combinan la magia astral, típicamente árabe y de origen persa y griego (que actúa por el poder de los astros celestes y depende su efectividad de ciertos signos celestes, días, horas, posiciones planetarias, todo ello unido a fumigaciones y aspersiones), con los exorcismos (típicamente cristianos y judíos), la magia natural (lo que los antiguos consideraban la ciencia oculta, que se refire al uso de sustancias naturales) y la magia diabólica (en que intervienen de seres infernales), categorizaciones que en la práctica no eran fáciles de hacer y que llevaron a los eruditos de la Edad Media a enzarzarse en discusiones de si un tipo de prácticas mágicas eran diabólicas o no.
Respecto al origen de los grimorios, éste es incierto. Se sabe que en el Antiguo Egipto ya existieron libros que recopilaban conjuros. Sus más claros precedentes proceden de la magia babilónica, que influyó en la magia judía. En los últimos siglos del Imperio Romano circularon extensamente obras de magia, muchas de ellas de posible origen judío, que dejaron su impronta posteriormente en los grimorios medievales. En Europa comenzó su difusión a partir del s. XII, al producirse una serie de cambios en el mundo de la cultura y de la vida intelectual europea, como el florecimiento de las Cortes y de las Universidades como centros culturales, al margen de las escuelas catedralicias y monasterios, lo que promovió una sed intelectual de búsqueda en fuentes ajenas a la ortodoxia o en el conocimiento clásico atesorado por el mundo islámico, que se produjo en zonas de confluencia donde ambos mundos convivían en armonía. El Islam heredó de la Antigüedad Griega, junto con el saber clásico, la astrología y la alquimia, que se incorporan en este siglo al saber europeo y, también dentro del saber árabe, se difundieron los conocimientos mágicos judíos.

Esoterismo

En el s. XIV ya aparecen mencionados algunos libros mágicos, basados en los ciclos que luego serán más famosos, como el de Salomón. En el s. XV, la llegada del Renacimiento, la caída del Imperio Bizantino con la invasión de Constantinopla por los turcos y la expulsión de los judíos de la península ibérica, provoca la difusión general del saber clásico y de los conocimientos mágicos judíos. La época de máximo esplendor de la práctica de la magia ritual corresponde al período que va entre 1480 y 1680, cuando se editaron muchas de las obras clásicas de magia (ej. las obras de J. Tritemius, H.C. Agrippa, John Dee, Pedro de Abano y de Giordiano Bruno).
El empleo de este tipo de libros fue siempre dentro de los ámbitos cultos y eclesiásticos, ya que las clases populares no sabían leer, abundando en los anales históricos las referencias a condenas de frailes, monjes y clérigos por su posesión. Circulaban por villas y ciudades copiados a mano en secreto, por el evidente peligro que tenía la posesión de este tipo de libros, lo que hizo que, al pasar el tiempo, las diversas versiones de un mismo grimorio fuesen diferentes entre sí.
La difusión y popularización de los grimorios se produjo en los siglos XVII y XVIII (sobre todo en Francia), cuando caen algunos en manos de maestros impresores y se deciden a publicarlos al ver su rentabilidad económica, a menudo ocultando, para evitar condenas, el editor, título de la obra, o con lugares de impresión falsos. Los más famosos impresores fueron los Hermanos Beringos de Lyon, de los que sus obras se convirtieron en clásicos que aún hoy se siguen reeditando. Dada su gran acogida, enseguida otras librerías comenzaron a publicar grimorios de contenidos y calidades muy variadas, muchas veces poniendo los mismos títulos, lo que provocó gran confusión. En la Península Ibérica, dada la vigencia de la Inquisición, es improbable que hubiese una gran industria de edición de grimorios. Algunos de los que circulaban por aquí eran importados de Francia y otros países, o incluso, traducciones de los publicados en otras tierras.
Desde mediados del s. XVIII, los grimorios cayeron en descrédito, no siendo hasta el s. XIX cuando resurge la afición por este tipo de literatura de la magia ceremonial y el ocultismo en general (a pesar de la llegada del racionalismo y la cultura científica) con las obras de Francis Barret, Eliphas Levi, Papus, C. W. Leadbeater, Aleister Crowley y Arthur E. Waite. En esta época se reeditan los grimorios más famosos de siglos anteriores y se publican un nuevo género de grimorios “fantásticos” (inventados), fundamentalmente por el establecimiento de la propiedad comercial e intelectual y la prohibición de copiar libros de otros editores y autores. Ello hizo que se tuviese que buscar materiales inéditos en antiguas bibliotecas y que, dada su poca longitud, tenían que editarse en compilaciones con los más diversos títulos (El Tesoro del Viejo de las Pirámides, La Gallina Negra, Secretos de las Artes Mágicas, El Libro Negro de la Magia, y algunas ediciones del Libro de San Cipriano, Tesoro del Hechicero) como luego veremos.

ocultismo

En la Península Ibérica existen citas de grimorios desde tiempos muy tempranos, Menéndez Pelayo en su obra “Historia de los heterodoxos españoles”, cita el libro De Invocatione Demonum, Liber Salomonis, quemado en Barcelona en el s. XIV y otro libro catalán de la misma época El Libre de Poridat, en el s. XVI cita al Libro de Salomón. Julio Caro Baroja en “Vidas mágicas e Inquisición” (Ed. Istmo, 1992), cita el Liber Salomonis quemado por el inquisidor Eymerich en el s. XIV y, también, las obras quemadas al famoso Marqués de Villena (sin embargo hay que tener en cuenta que en aquella época cualquier libro con grabados inentendibles por los inquisidores, ej. libros de astronomía, ya se consideraban mágicos y se quemaban sin más contemplaciones), y la Clavicula Salomonis mandada a la hoguera por el Obispo de Barcelona. En los siglos XVI y XVII abundan condenas por la posesión de la Clavícula de Salomón (en las Palmas de Gran Canaria, en Toledo, en Burgos ) y en Cuenca por la posesión del Alma del Salomonis y el Picatrix: Liber Imaginibus Salomonis. Lo cierto es que en la península ibérica toda esta corriente literaria, como ya dijimos, debió ser menor, dada la persecución implacable de la Inquisición.

Los grimorios más famosos e influyentes de magia negra fueron popularizados a través de las ediciones publicadas en Francia durante el s. XIX (que provenían de ediciones del s. XVIII, muchas veces italianas) y, en España, en el cambio del s. XIX al XX, comentando, a continuación, los más importantes, los que guardan más similitud con el Ciprianillo:
El Gran Grimorio del Papa Honorio, escrito supuestamente por el Papa Honorio III. Existen diversas ediciones, alemanas, francesas, las más conocidas la de Paris de 1670 y la que sigue la de Roma de 1760 (las españolas están basada en ésta, entre otras la de la Librería de Rosendo Pons, hacia 1915). Tiene una parte conforme al ritual católico, de exorcismos y oraciones y otra de invocación a los siete espíritus infernales (Surgat, Lucifer, Frimost, Astaroth, Silchard, Bechard, y Guland), le sigue una lista de diferentes recetas mágicas con las finalidades típicas (amor y salud) y un curioso porcentaje de recetas contra animales dañinos, que revela su antigüedad. Este grimorio tiene parentesco con el Grimorium Verum (traducido del hebreo por Plaingiere, dominico jesuita) y publicado supuestamente en Memphis, por Alibeck, el Egipcio, en 1517 (realmente es de 1817). Su semejanza es evidente, ya que coinciden algunos de los espíritus infernales invocados y algunas de las recetas mágicas que aparecen al final de los dos grimorios.

Otro sería el Dragon Rouge, del que circulan numerosas versiones, entre ellas la de “El Verdadero Dragón Rojo donde se trata del arte de mandar a los espíritus infernales, aéreos y terrestres, hacer que aparezcan los muertos, saber leer en los astros, poder descubrir los tesoros ocultos, los manantiales, las minas, etc. Y además La Gallina Negra edición aumentada con los secretos de la reina Cleopatra. Secretos para que una persona llegue a ser invisible cuando quiera; los secretos de Artephius, etc.“. Hay ediciones francesas, la más famosa de Nimes de 1825 y, en castellano entre otras, la de la editorial Maucci de alrededor de 1910 y la supuesta de Venecia de 1905 por Enediel Shaiah. Esta edición comparte con el Grand Grimoire y con algunos Libros de San Cipriano, gran parte de sus contenidos, manera de hacer la varita rabdomántica, confección del círculo mágico, pactos con el diablo (en realidad con el lugarteniente de Lucifer, Lucifugo Rofocale), el espejo de Salomón, el Anillo de Giges, y otros apartados que aparecen en otros grimorios, astrología, fisiognomía, etc. Comparte sellos con el Gran Grimorio del Papa Honorio.
Otro sería Le Grand Grimoire (el Gran Grimorio), del que se conocen numerosas ediciones, las más famosas las francesas de 1750 y 1845. Hay una edición española de 1820. Es el grimorio europeo por excelencia y ha servido de modelo para muchos otros y es al que más se parecen algunas versiones del Ciprianillo. Trata de la preparación del mago y de sus instrumentos, del círculo cabalístico, invocación y pacto con Lucifer, lista de espíritus infernales, y una lista de secretos mágicos (la mano de gloria, espejo de Salo-món, etc.). Un libro editado en castellano prácticamente idéntico a éste es el titulado Los Secretos del Infierno o sea El Emperador Lucifer y su ministro Luci-fugo Rofocale. Contiene la gran Llave de los Pactos para dominar a los Espíritus, el Secreto para hablar con los Muertos, la Cábala para ganar a la Lotería y la Magia para descubrir los Tesoros Ocultos. Contiene, además, los Responsos al Revés para hacer devolver lo robado y castigar a los que nos quieren mal o nos han ocasionado algún daño o perjuicio, sacado de un manuscrito de 1522. La edición más conocida es la del Mago Bruno, publicada por la imprenta La Neo-tipia de Barcelona, hacia 1910, reedición supuesta de una francesa de Nimes, del año 1823 o 1835.

san cipriano

Para acabar mencionaremos otros grimorios de los que también existen ediciones españolas, los atribuidos a San Alberto Magno, Obispo de Ratisbona y santo de finales del s. XIII, Los Admirables Secretos de Alberto el Grande (conocido popularmente como “El Gran Alberto”), que es básicamente un tratado de magia natural, con las virtudes de animales, plantas y piedras, libro muy popular del que hubo innumerables ediciones desde el s. XVII hasta nuestros días. En castellano ha tenido diversas ediciones, entre otras la de Alejandro Martínez, Barcelona, 1889. Otra obra que se le atribuye es “Secretos Maravillos de la Magia Natural y Cabalística del Pequeño Alberto” (conocido popularmente como “El Pequeño Alberto”), grimorio muy popular entre los brujos franceses (la edición más famosa la de los Hermanos Beringos de 1729), con sus recetas de magia blanca y negra (con apartados de fisiognomía y quiromancia, talismanes, recetas de amor, para conseguir una mandrágora, la mano de gloria, etc.).

De otra de las fuentes más prolíficas de grimorios, las Clavículas de Salomón, ha habido desde el s. XIX numerosas ediciones, y de ellas mencionaremos la versión editada por el Mago Bruno hacia 1916 titulada “Clavículas de Salomón o sea el Secreto de los Secretos traducido del hebreo por Iroe el Mago, copia de la edición hecha en Amberes, M.DCC.XXI (1721)”, ya que dada su similitud con el Grimorium Verum y a algunos Libros de San Cipriano podría considerarse un grimorio de magia negra, al incluir también pactos con espíritus demoníacos.

Entre finales del s. XIX y el primer tercio del s. XX, hubo un gran número de ediciones de grimorios (incluido el Libro de San Cipriano) en España, sobre todo en Barcelona y en Madrid, al principio por editores y libreros (Manuel Saurí y Rosendo Pons en Barcelona y por Francisco Pueyo en Madrid, entre otros) y, posteriormente, por editoriales, como Maucci de Barcelona. Después de la Guerra Civil desaparecen estas publicaciones, por la censura cultural y religiosa de la Dictadura y proliferan las ediciones realizadas en Argentina y México (por Domingo Ferrari y editoriales como Caymi y Saturno). Con la Democracia se vuelven a publicar en España estas obras (en editoriales como Edicomunicación S.A., Humanitas, Edaf, etc.) pero casi siempre, salvo honrosas excepciones, sin explicar la procedencia de las ediciones reeditadas y con la novedad, en concreto, en los Libros de San Cipriano, de publicar traducciones de ediciones portuguesas.

Según los ocultistas, los verdaderos libros de magia nunca han sido publicados, dado el peligro inherente para su propietario por la fijación de esos conocimientos en soporte escrito, conocimientos que pasarían más bien oralmente de maestro a discípulo (como mucho el propio mago realizaría notas para su uso personal sobre sus recetas y experimentos). Ello no quita valor a los libros impresos de los que estamos hablando como obras de ocultismo. El formato típico de este tipo de libros siempre fue pequeño, octavo e incluso dieciseisavo, a menudo sin poner en las tapas de la encuadernación, ni en el lomo, ningún título ni texto para hacerlos fácilmente ocultables y discretos de forma que no delataran a sus propietarios.

Características del libro de San Cipriano

Respecto al Libro de San Cipriano, como ya dijimos, puede considerarse propiamente como un típico grimorio, con una parte importante de magia negra y nigromancia. Su contenido es el usual de este tipo de libros y coinciden algunas versiones (no las portuguesas) a grandes rasgos con el esquema y contenidos de otros famosos grimorios del s. XVIII y XIX, como el Grimorium Verum, Grand Grimoire, y Dragon Rouge, ya que contienen la preparación del mago y de su instrumental mágico, rituales mágicos de conjuración con listas de potencias infernales y, finalmente, una lista heterogénea de fórmulas mágicas para los más diveros fines. Su contenido se relaciona, en menor medida, con otros libros de la literatura mágica, como la Clavícula de Salomón, del que son deudores casi todos los grimorios antes mencionados.

Como diferencias más relevantes con respecto a otros grimorios, son el poco interés en las formas ritualizadas de la magia, dada la poca profusión en estas obras de pentáculos y círculos mágicos, la influencia católica en su confección, ya que abundan en las diferentes versiones (menos en la versión de Jonás Sufurino y en el Heptamerón de los que hablaremos después) oraciones, novenas a santos, exorcismos, etc. y, por otra, la gran importancia que se le da al desencanto de tesoros, con la inclusión en algunas versiones, sobre todo las portuguesas, de una lista de tesoros del Reino de Galicia y de Portugal, razón seguramente de su gran popularidad en Galicia y Norte de Portugal.

Otra característica destacable es la difusión geográfica del Libro de San Cipriano, ya que la publicación de las diversas versiones abarca toda la Península Ibérica y países de Latinoamérica, fundamentalmente Brasil (en este país ya existían ediciones del s. XIX y posiblemente anteriores), México y Argentina. En Europa, curiosamente, salvo una traducción italiana moderna de una versión de Jonás Sufurino y el hecho de que en Dinamarca y otros países escandinavos se llame Cyprianus al libro de fórmulas mágicas del mago, parece que es totalmente desconocido, ya que en los índices bibliográficos de libros de magia más conocidos (Caillet, Dorbon-Ainé, etc.) no aparece ninguna edición del mismo. De esta gran difusión deriva la cantidad de versiones diferentes que hay y las ediciones modernas del s. XX que se pueden encontrar (superando ampliamente las cuarenta, aunque se reducen a unas cuantas versiones básicas) son, muchas de ellas, fruto de una reelaboración popular, cosa impensable en este tipo de libros, en que a menudo su autenticidad y legitimidad viene dada por la fidelidad del copista o del nuevo editor a la versión antigua.

El país en que más difusión y popularidad tiene, hoy en día, es Brasil, donde existen más de veinte versiones diferentes, la mayor parte de ellas reelaboradas en época moderna, se puede decir incluso que actualizadas (perdiendo partes inútiles para aquellas latitudes, como p. ej. la lista de tesoros del Reino de Galicia y de Portugal e incluyendo fórmulas mágicas y creencias de aquellas latitudes), con tiradas de miles de ejemplares, llegando algunas de las ediciones más vendidas a la veinti-cincoava edición hace algunos años. La razón de este gran número de libros vendidos es que allí es uno de los libros básicos, casi la biblia de la Umbanda (la magia negra brasileña) y mientras aquí este libro no pasa de ser, casi siempre, una rareza bibliográfica, allí es de suponer que se sigue comprando con una intención utilitaria. Una obra muy interesante de Jesusa Pires Ferreira Sao Cipriano, uma legenda de massas, del año 1985 de la Editora Perspectiva (Brasil), trata este tema en aquel país, comentando más de diez ediciones distintas (O Libro de San Cipriano, O Antigo e Verdadeiro Libro de San Cipriano, O Libro de Sao Cipriano o Feitiçeiro, Livro Vermelho e Negro de Sao Cipriano, O Poderosso Livro de Sao Cipriano, Livro de Sao Cipriano das Almas, O Antigo Livro de Sao Cipriano, o Gigante e Verdadeiro Capa de Aço, O Livro Negro de Sao Cipriano, etc.).
Esto aleja al Libro de San Cipriano de otros gri-morios, que han permanecido prácticamente inalterados en los últimos dos siglos y son adquiridos fundamentalmente por curiosos y coleccionistas, y lo hace realmente un libro vivo y cambiante (aunque sean quizá más interesantes para el bibliófilo las ediciones más antiguas), que ha sabido adaptarse a los tiempos y sigue siendo un libro popular a todos los niveles, aunque la parte de búsqueda de tesoros y de pacto con potencias infernales ha pasado a un segundo plano, ganando protagonismo la de recetario mágico.
Respecto de la autoría, es evidente que San Cipriano difícilmente pudo ser autor del libro que se le atribuye, ya que numerosas partes del mismo son evidentemente de siglos muy posteriores (ej. el apartado de cartomancia), además coincide, en partes, con grimorios aparecidos principalmente en el s. XVIII y XIX, siendo su adscripción más bien una forma de darle autoridad al libro en cuestión, igual que otros libros se atribuyen a Simón el Mago o a Salomón, por lo que sus autores fueron personas anónimas que fueron añadiendo pasajes al libro durante un largo tiempo. Como ya decía Enediel Shaiah, reco-pilador de una de las mejores versiones del Ciprianillo, en un comentario en el capítulo VI del Libro Pri-mero:“Como verá el lector, las partes que componen El Libro Magno de San Cipriano, no tienen la pretensión de estar escritas por el famoso mártir de la Iglesia, y constituyen un repertorio de procedimientos mágicos, atribuidos en su mayor parte al arrepentido hechicero que completan los diversos datos sacados en distintos autores y de muy variada procedencia. El Libro de San Cipriano auténtico que reproducimos, no pasa de ser (ni pretende tampoco otra cosa), una recopilación de fórmulas, procedimientos y tradiciones, que constituyen un conjunto no siempre armónico, acogido a una prestigiosa denominación, que le sirve de título y consagrada divisa, entre los grimorios catalogados por la bibliografía general del ocultismo.”

el libro de san cipriano

Sobre la fecha de su elaboración, es difícil llegar a una conclusión, en primer lugar porque las diferentes versiones son de épocas diferentes y porque en una misma versión a menudo confluyen materiales de datación distinta (ej. la versión de Jonás Sufurino parece claramente del s. XIX por su carácter recopilatorio de otras obras). Autores gallegos y portugueses como Vicente Risco y Moisés Esprito Santo consideran las primeras ediciones del Libro de San Cipriano del s. XVI, según Bernardo Ba-rreiro, que estudió los procesos de la Inquisición en Galicia en los siglos XVI y XVII, ni la Inquisición ni el pueblo gallego conocía esta obra (lo que no quiere decir que no se pudiera conocer en otras zonas geográficas), por lo que lo considera un producto de finales del s. XVIII como muy pronto. Barreiro cita el proceso de la Inquisición en 1802 contra el presbítero de Ferrol D. Juan Rodríguez por la posesión del Libro de San Ciprián, siendo ésta posiblemente la primera cita de esta obra en un proceso en Galicia, aunque ya aparecen citas de mediados del s. XVIII de libros para descubrir tesoros sin especificar su título. Las versiones que circulan hoy en día deben ser del s. XIX, o a lo sumo, de la segunda mitad del s. XVIII, por su contenido y porque muchas, siendo de finales del s. XIX, indican que son reediciones de otras obras anteriores. Esto no implica que no pudiera haber libros con el nombre de San Cipriano en épocas anteriores ya que el famoso mago Heinrich Cornelius Agrippa (1486-1535), que fue médico en la Corte de Carlos V, cita en sus obras libros de nigromancia atribuidos a Cipriano.

Más allá de la fecha de su génesis y de su autoría, es innegable el interés y valor intrínseco que tiene la obra en la historia de la magia y de los grimorios en Europa, a pesar del maltrato y desprecio que ha sufrido por parte de muchos autores (Rafael Urbano, Juan Blázquez Miguel, entre otros), que lo calificaron como un “cúmulo de recetas y conjuros”, sin darle siquiera la categoría de libro, cuando esta obra tiene tanto derecho a llamarse grimorio como todos los demás publicados en Europa durante los s. XVIII, XIX y XX y además es, con diferencia, el grimorio más popular, hoy en día, en el mundo y es casi el único que ha tenido su génesis (por lo menos en gran parte) y desarrollo en la Península Ibérica y que incluye una lista de lugares con tesoros para desencantarlos.
Esta inclusión de las listas de tesoros en el Libro de San Cipriano es una feliz combinación entre antiguos grimorios y las famosas gacetas de tesoros, libretas con listas de tesoros que circularon por la geografía peninsular, siendo especialmente populares en Asturias y en Galicia, desde fechas muy tempranas. Hay que tener en cuenta que la Península Ibérica, en particular su zona norocci-dental, fue famosa desde la antigüedad clásica por la abundancia de oro y metales preciosos. Los tesoros referidos en estas listas se sitúan en lugares perfectamente localizables en la toponimia, lo que acredita que la gente que hizo las listas conocían la zona geográfica que citaban, situándolos, a menudo, en antiguos restos arqueológicos (castros, túmulos, dólmenes, etc.) o en lugares especiales por su conformación natural (cascadas, roquedales, etc.), y tradicionalmente se decía que los habían enterrado los Mouros (seres legendarios habitantes de los castros). Puede que al fin y al cabo tenga una base real ya que hay que tener en cuenta que fue tal la cantidad de tesoros que se encontraron en monumentos prehistóricos en Galicia que en los s. XV y XVI que se creó, por el gobierno del Reino de España, el cargo de Comisario para Tesoros de Galicia.
Las listas que se pueden encontrar hoy impresas en diversas versiones del Ciprianillo son una de tesoros de Portugal, de la zona de Porto de D. Gazua, de 148 tesoros, y otra de 174 tesoros del Reino de Galicia, muy detalladas ya que describe tanto el lugar en que se encuentra como el haber que se halla (ej. 1.- Na encruzilhada de Lobios, a trinta e dois passos ao nascente, debaixo de um regueiro de pouca fluência, ficou um covo de pedra com uma abada de ouro”). En otras versiones la lista de 174 tesoros se reduce a 146 y no se detalla el lugar donde se encuentra el tesoro ni su contenido, sino que sólo se habla del pueblo en que está, pero la lista es la misma. La propia lista relata que fue encontrada en “los cimientos del Castillo Morisco de D. Gutierre de Altamira en el año 1065, año en que D. Fernando, el Grande, entregó los dominios de Galicia a su hijo García” (situando la lista en la Biblioteca Académica Peninsular Catalani, de Barcelona). En la edición publicada por la Ed. Castrelos de Vigo, Col. O Moucho, en 1973, su autor, Xose Mª Álvarez Blázquez, localizó topográficamente todos los tesoros contenidos en la referida lista, correspondiendo mayoritariamente a localidades de las provincias de Ourense (comarcas de Verín, A Limia, y O Ribeiro) y Pontevedra (comarcas de As Neves, Mondariz y Salceda de Caselas).